Cucarachas y nuevas especies

Publicado en por elincomodador

Las cosas cambian, y la economía no iba a ser una excepción. Dice Ana Conda que no hay sino que mirar a nuestro alrededor para descubrir que todo evoluciona y no siempre a mejor. Un claro ejemplo es el del ya anticuado término “nuevo rico”.

De modo despectivo se ha utilizado lo  de nuevo rico para hacer referencia  a personas de clase media e incluso media baja que por azar, esfuerzo profesional o ambas cosas a la vez, ascendían a la clase alta. Sus costumbres seguían siendo las mismas sólo que con mayor poder adquisitivo y en ocasiones, el nuevo rico presumía de coches, casas o incluso zapatos sin la menor gracia o estilo.

El nuevo rico ya no está de moda. No interesa ni  apetece. Y es que cualquiera puede llegar a serlo. El auténtico icono de nuestra sociedad actual es el “nuevo pobre”. Dice Ana Conda que cada día se entera de que alguien de su entorno se ha convertido en un nuevo pobre. Éste , a diferencia del nuevo rico ha pasado por todo lo  contrario. Por suerte o esfuerzo había disfrutado de una vida de cierto lujo y la crisis, que palabra más fea, le ha llevado a un nuevo estilo de vida, esto es: dejar de acudir a las clases de tenis, no ir los fines de semana al club, vender su coche y utilizar el transporte público y en los peores de los casos, que el banco se quede con su casa mientras tienen que acudir a la casa de sus padres.

El nuevo pobre es algo así como una nueva especie que al igual que las cucarachas se procrean muy rápido y son muy difícil de exterminar. De hecho, Ana Conda me recordó anoche que si existiera una catástrofe nuclear mundial, las cucarachas serían las únicas supervivientes.

El nuevo pobre trata de sobrevivir en un mundo en donde lo único que recibe son amenazas de morir aplastado cual  cucaracha, con un pisotón.  Al igual que ellas, raro es la persona que no les tiene un asco tremendo, hay quien incluso tiene fobia. Por eso no me extraña que el nuevo pobre acabe escondiéndose por cualquier esquina y evitar el grito o la cara de asco de quienes en su día fueron sus amigos.

Todo cambia. Lo único positivo de esta nueva especie social es que se convertirán en una especie dominante, difícil de extinguir y eso solo se comprobará con el calendario en la mano.

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