Democracia a coste de profesionalidad

Publicado en por elincomodador

Las redes sociales han democratizado muchos aspectos. Y eso no está mal. Todo lo contrario. Que todo el mundo pueda opinar sobre lo que quiera es un avance en cualquier sociedad. Pero hay terrenos en donde la opinión se confunde con información y ésta con profesión y entonces estamos liándola.

 

Uno de esos terrenos con líneas muy finas que separan el hobby de la profesión, es la moda. Cada día cientos de miles de blogeros escriben sus artículos sobre desfiles, pasarelas, tendencias y colores con la ilusión de que alguien les lea.

Internet ha convertido la moda en una salida para mucha gente aburrida, que no tenía nada que hacer hasta ahora y que en realidad nunca han hecho nada. El otro día vi en una red social a un conocido que dice ser “fotógrafo  de moda”, de qué moda le quise preguntar. Pues bien, ese fotógrafo era hasta hace unos meses administrativo y nunca jamás había hecho una foto en un estudio. Sólo que ahora “quería cambiar”…pues entonces no eres fotógrafo, eres aspirante a serlo.

 

Así nos encontramos con estilistas,  maquilladores, peluqueros y blogeros…gente que en internet puede ser lo que quiera. Pero la vida real  no es la red y los megas no te dan de comer, así  que un día te pones en contacto con esos profesionales y te das cuenta de que nunca han trabajado en lo que dicen saber muchísimo.

 

Jamás han estado en una sesión de fotos, produciendo una campaña de publicidad, haciendo el fitting de un desfile, maquillando a una modelo, o simplemente nunca han  leído el Vogue para saber qué es eso de la moda, aunque sea por curiosidad.

La democratización de las redes es una desgracia para la gente seria y profesional, sobre todo porque aquí, en internet la moda es una foto y un post y en la vida real es trabajo remunerado al que sólo acceden los profesionales.

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