El señor de la frente grasienta (I)

Publicado en por elincomodador

Reconozco que me gusta la gente que hace esfuerzos por aparentar alguna virtud que no tienen. De toda esa lista infinita de falsedades, la que más me gusta es la falsa educación y la falsa hospitalidad.

 

 

De esas dos falsas actitudes voy a hacer hoy este post, el motivo es que he vivido una experiencia que me ha hecho analizar hasta dónde es capaz de llegar una persona que no quiere perder la silla de su despacho.

 

El señor de la frente grasienta sabe que no es bueno en su trabajo, es más, es mediocre, cualquiera lo haría mejor. Hasta yo, es decir, cualquiera. Consciente de ello utiliza su falsa educación para disimular, porque en realidad lo que quisiera es gritarle a todo el mundo y decir “Váyanse a la mierda”, pero no puede.

 

El señor de la frente grasienta sabe que no es bueno es su trabajo, es más, ahora que lo pienso es mucho más que mediocre. Consciente de ello utiliza su falsa hospitalidad para que ninguno de los foráneos nos sintamos intimidados o molestos, pero en realidad lo que quisiera es gritar y decir “fuera de aquí, esta  es mi casa, este es mi imperio, esta silla es mía y el despacho también”.

 

No me digan que no es digno de admirar, alguien que hace esfuerzos por aparentar educación y hospitalidad solo por no perder su trabajo. Cómo es la vida… continuará

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