Objetos encontrados y sentimientos perdidos

Publicado en por elincomodador

Cuando alguien compone una canción y suena por primera vez, deja de pertenecerle.

Cuando alguien escribe un texto y lo expone para que otros lo lean, deja de pertenecerle.

Cuando alguien prepara una deliciosa comida y la sirve en la mesa, deja de pertenecerle.

Cuando alguien ama, empieza a pertenecer a la otra persona.

Si subes al transporte público con un billete caducado, pueden expulsarte.

Si dices lo que piensas en una reunión familiar, pueden expulsarte.

Si gritas dentro de un museo, pueden expulsarte.

Si susurras al oído palabras de amor, te quedas en esa habitación.

Lo difícil no es salir, es entrar. Lo fácil es llorar y no reír. Lo cotidiano no es normal y lo rutinario no es aplicable a todo el mundo.

Cuando alguien compone una canción y no la deja sonar, le sigue perteneciendo.

Cuando alguien escribe un texto y con recelo lo guarda bajo llave, le sigue perteneciendo.

Cuando alguien prepara una deliciosa comida pero nadie come de ella, le sigue perteneciendo.

Cuando alguien ama, empieza a pertenecer a la otra persona.

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