Salir del armario

Publicado en por elincomodador

Dice mi amiga Ana Conda que uno de sus ex novios acaba  de salir del armario, y me lo dijo con cierto tono de resentimiento.

Después de explicarme que en realidad no le importaba y que sólo le deseaba lo mejor a su ex novio, entendí que cuando alguien sale del armario encierra dentro a todas las personas del otro sexo, que algún día estuvieron enamorados de él o de ella. Es una liberación para la persona que reconoce su homosexualidad y una condena para sus antiguas parejas.

Nadie se interesa por los damnificados de tal acto, cuando en realidad deberían tener hasta psicólogos pagados por la seguridad social. ¿O no hay algo más terrible que pensar que una antigua novia hacía el amor contigo pensando en las tetas de su mejor amiga? ¿O que cada vez que te acostabas con tu novio lo que más le excitaba era pensar en los tíos del gimnasio a los que veía desnudos?

Pasada la barrera de los 30 no hay nada que logre aliviar tal engaño, aunque hayas rehecho tu vida sexual. Si una vez te engañaron puede que lo vuelvan a hacer y no te enteres nuevamente. La inseguridad acecha cada vez que llegas al orgasmo porque piensas si en lugar de tu culo, tu pareja piensa en el culo de alguien de su mismo sexo.

Dice Ana Conda que no hay nada peor que ver a un ex novio del que has estado locamente enamorada dándole un beso a un señor con barba. Yo creo que sí hay algo peor, que se lo de a una mujer barbuda.

No sé. Ana Conda es una egoísta. En lugar de alegrarse de que su ex novio es ahora feliz se siente una desgraciada porque todo el mundo va pensar que la han utilizado, que no ha sido novia  sino  un montaje. Y viendo la cara de mi amiga pienso cuántos armarios se han abierto y cuántos cadáveres han quedado en su interior. Es lo que tiene el sexo, que da placer pero a veces es un placer falso.

 

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