Jefes, garrapatas y otros insectos

Publicado en por elincomodador

Mi amiga Ana Conda trabajaba en una productora de televisión y ella era la única que reunía los requisitos para ser la nueva directora de contenidos. Llevaba tiempo en la empresa, sabía cómo dirigir equipos, tenía varios años de experiencia en el sector y además en los últimos meses y por distintos proyectos, había sido la mano derecha del dueño de la productora y director general.

Cuando la plaza de director de contenidos quedó vacante todo el mundo pensaba que Ana Conda iba a ser la próxima en ocupar el despacho del fondo, el de la moqueta azul.

Una mañana, Ana Conda supo que algo estaba pasando. Todo el mundo la miraba como si quisieran decirle algo pero nadie lo hacía. Al caminar por el largo pasillo  que conducía al que iba a ser su despacho vio una silueta y  a varias personas que estaban de pie en la puerta, una de ellas el director general.

“Ah, ya has llegado, te presento a Lara Garta, la nueva directora de contenidos, Lara te presento a  Ana Conda una de nuestras mejores profesionales, seguro que harás muy buen equipo con ella”, dijo el dueño de la productora.

Dice Ana Conda que ha sido el momento más humillante de su vida, mucho más incluso que cuando supo que su novio era gay. Y así fue como mi  amiga dejó  no sólo de ser lo que quería ser, sino  que dejó de desempeñar lo que mejor sabía hacer. Con el tiempo se demostró que Lara Garta no tenía ni idea de televisión, de contenidos, ni de nada que tuviera que ver con un despacho con moqueta. Pero ahí estaba, de jefa, dando órdenes y escurriendo el bulto cada vez que metía la pata.

Desde que mi amiga me contó esta historia, no puedo evitar mirar a mi alrededor y pensar qué criterios se siguen para designar a una persona para un puesto y lo que está claro es que no siempre son criterios profesionales.  Si aspiras a un puesto de responsabilidad que sepas que  la falta de escrúpulos y de ética es un valor añadido a tu CV y si el cargo no tiene nada que ver con tu actividad o trayectoria… entonces tendrás despacho con moqueta. Os dejo que Lara Garta me pide que le lleve un café.

Publicidad
Para estar informado de los últimos artículos, suscríbase:
Comentar este post