Letizia, su bolso y los Community Manager
A Letizia la ponen a parir un día sí, otro también y el del medio casi siempre. De hecho la principal falta de respeto es que todos la llamamos así, Letizia, como si fuera una amiga, la compañera de trabajo, la chica que nos pone el café al desayunar o la amiga de nuestra madre. Si a las Infantas, nombre feo, las llamamos así aún estando envueltas en supuestos casos de corrupción, a Sofía nadie la llama Sofi o al cazador de elefantes nadie lo llama Juancar, no entiendo que ella siga siendo Letizia.
Su estilo, al que le ha costado llegar, es impecable. Nos puede gustar o no, pero lo mismo que nos puede gustar o no como van las modernas estas que escriben de moda y van de chicas it, pues igual.
Pero su estilo existe y su gusto, el suyo, el personal, el propio, también. Por eso no entiendo que la última de las críticas sea porque en un acto oficial tuvo la “osadía” de dejar sobre la mesa su bolso de mano, su clutch para los puristas de la moda.
No creo que Letizia sea tan despistada y no creo que siendo consciente del análisis exhaustivo y agotador que hacemos hasta de sus pestañas, no se haya dado cuenta de este error de protocolo.
Pienso que Letizia ha querido hacer un guiño al diseñador de ese complemento, a la firma, a la empresa o al dueño. No hay nada anecdótico en los movimientos y actos de esta mujer. Así que mientras unos hablan de un despiste, otros de falta de atención, unos cuantos de fallo en el personal de protocolo por no avisarla y el resto de que no está preparada para ser reina, ahí está ella con su misión cumplida.
La foto del clutch en todos los digitales, en cientos de blogs, e incluso en algunos de los mal llamados “medios serios” es la foto que ella quería conseguir y lo ha logrado. Así que vamos a dejarnos de frivolidades y a entender que ese bolso ha logrado lo que cualquier Commu
nity Manager soñaría para su empresa: la complicidad de la mujer más mediática de España, Letizia para los desconocidos.