Marchando una de culos
Vivimos en una sociedad de listas. Y no, no me refiero a las personas que van de espabiladas y que creen saberlo todo. Me refiero a un ranking. Pertenecer a una de ellas aunque sea en el último puesto da un toque de clase y distinción. Da igual si la lista es de los mejor vestidos, los más feos, los que menos gracia tienen, los más ricos o los que más operaciones se han hecho. Aquí como en política, lo importante es salir en la foto.
Hacemos listas por todo y sobre todo. Ayer Ana Conda me decía que estaba mirando el ranking de las famosas que mejor culo tienen y este año el puesto de oro, el de honor, ha sido para la cantante australiana Kilye Minougue. Un puesto que otorga cierta envidia a todas las mortales que pasan de los 40 años y no tienen ni dinero ni tiempo para hacerse todo tipo de tratamientos corporales, incluidos el alzamiento de glúteos.
Dice Ana Conda que tener el mejor culo del mundo del espectáculo es lo más, pero que si encima tienes un novio como el que se lo toca a ella, pues mucho mejor.
Después de hablar un buen rato de culos, del suyo, del mío y del de algunos enemigos comunes he llegado a la conclusión de que las cosas menos importantes a simple vista, son las que más me fascinan.
Me encantaría hacer una lista con las 10 personas que más han influido en la vida de Ana Conda. Me produce mucha curiosidad saber qué tipos de personas y situaciones han creado esa personalidad y esa forma de entender la vida.
El carácter es la suma de numerosas circunstancias, pero la personalidad es el fruto de lo vivido, incluso de lo vivido durante los primeros nueves meses de vida. Cuando las situaciones cotidianas nos convierten en esclavos de nuestros actos es cuando debemos empezar a plantearnos qué personas han formado parte de esa personalidad. Voy a proponerle a mi amiga que elaboremos esa lista, deseo saber quién ocupa el puesto número uno. Yo tengo claro quiénes son los que estarían en mi propia lista, y nop por sus culos precisamente.