Reina, divorciada y a la moda
Creo que Elena de Borbón debería de ser la futura reina de España, y no solo porque eso significaría que no hay discriminación por sexo sino porque una persona que se ponga el mismo traje de chaqueta y falda 14 años después para un acto institucional ,es simplemente…grande.
El pasado 12 de octubre con motivo del día de las fuerzas armadas, el palco de autoridades que cada año se llena de la gente más poderosa del país, reunió como siempre a la familia real española. En esta ocasión todas las miradas fueron para la auténtica reina, para Elena, que se puso el mismo dos piezas con el que hace 14 años acudió a la boda de su hermana Cristina en Barcelona y con el que inició su verdadero ascenso al mundo de la alta costura.
Elena, esa chica que tuvo que crecer siendo infanta cuando legítimamente debería haber sido princesa, en un acto de generosidad para nosotros, su público, sacó de su armario ese traje chaqueta y se lo puso. Eso demuestra que sigue teniendo la misma talla que entonces y que los complementos son lo verdaderamente importante.
Si en aquella época utilizó una pamela que impidió que se acercaran a ella a menos de 6 metros de diámetro, ahora unos pendientes discretos, un bolso “nude” (que con ese nombre debe ser lo más) y unos buenos tacones han hecho el resto.
Elena de Borbón debe ser nuestra Reina. Letizia repite vestidos por una cuestión de imagen, por eso de que los súbditos crean que en época de crisis hay que ahorrar, sin embargo Elena repite por estilo, por convicción de que una prenda si es de alta costura no pasa jamás de moda. Y eso, es lo que la hace grande. Porque sinceramente ya que la familia real sólo nos representa que lo haga alguien con previsión, alguien que sepa que un Lacroix jamás pasa de moda. Elena apuesta por los diseñadores internacionales, dejando atrás esa teoría pueblerina de que la familia real debe vestir moda hecha en España y por españoles. Anda ya!
Reina, divorciada y a la moda… ¿hay algo más que se le pueda pedir a una monarquía?