La marca que todos quieren llevar
La última gran ordinariez en estrategias de marketing y publicidad es la de pagar a algunos famosos casposos para que no publiciten una determinada marca. Esto es, si Belén Esteban lleva unos vaqueros de marca y presume de ellosen televisión, automáticamente se ponen en contacto con ella desde la firma en cuestión para que, incluso con un cheque de por medio, ni se le ocurra usar esa ni otras prendas de la colección.
Lejos de parecer que la marca o firma en cuestión quiere proteger a sus clientes selectos y evitar que cualquier personajillo pueda llevar la misma camiseta que Tom Cruise o el mismo vestido que Penélope Cruz, lo que en realidad logran es un efecto publicitario que es incapaz de pagar ninguna marca del mundo. Que durante varios días, en medios de todo el planeta, se hable de que una marca de calzado deportivo no quiere que un concursante de Gran Hermano lleve su marca es publicidad y gratuita.
Así que no caigamos en el error de creer que las marcas defienden a sus clientes y lo que evitan es que su supuesta exclusividad sea accesible para todos. Falso, negativo, incierto.
Los responsables de marketing y comunicación de esas firmas logran campañas de promoción de sus productos que ni en sueños conseguirían de otra forma. Disfrutan porque obtienen más presencia mediática que invirtiendo millones y millones en campañas de publicidad.
Dice Ana Conda, que ella de marcas entiende mucho, que le pagaría a cualquiera de estas famosas que salen borrachas en las revistas para que llevasen puesto algo de su firma, siempre y cuando Ana Conda fuera dueña y señora de una marca importante, claro. La imitación de lo vulgar, lo basto, lo ordinario y lo fresco es una moda y como tal, una inversión segura para un producto. Yo, si fuera dueño de una empresa que vendiera gafas de sol les regalaba todo tipo de modelos a los colaboradores de Sálvame, aunque luego haría un comunicado en prensa diciendo que me horrorizaba que tales personajes exhibieran mi marca. Seguro que me haría rico en unos días. Voy a proponerle la idea a Ana Conda.