Se vende piso por divorcio

Publicado en por elincomodador

 

“Precioso piso en el centro, tres habitaciones, baño y cocina reformados, garaje, parquet, armarios empotrados, se vende con urgencia por divorcio”. Así se publicitan los pisos en venta hoy en día. En época de crisis, el amor no iba a ser menos. Empeñados en mirar todo el día los índices del Ibex, las primas de riesgo y las reuniones de los ministros europeos de economía, en realidad habría que mirar a los juzgados, a los despachos de abogados y a las escrituras de propiedad.

Nada nos pertenece. Los hogares que se venden con urgencia fueron en su día comprados para compartir una vida de felicidad. Los armarios empotrados, el parquet e incluso la terraza con vistas en algunos pisos, son los restos de un sentimiento que se ha traducido en  dinero, en reparto de ganancias y en un “ojalá no te vea nunca más, cariño”.

Hay parejas felices que viven en pisos feos y diminutos, a ellos el desamor parece no afectarles. Cuánto menos inversión haya que hacer, más posibilidades de que la relación dure mucho tiempo. Es proporcional.  No es que los ricos se divorcien más, sino que cuando les llega el desamor tienen más argumentos para saber que deben tomar esa decisión.

Y aquí llegan los especuladores del amor, personas que ven una maravillosa oportunidad y que pueden comprar un piso por menos de la mitad de lo que se vendería y todo “por la urgencia del divorcio”. Me pregunto qué debe sentir un especulador de amor cuando entra a vivir en una casa en donde se ha gestado la historia de una desavenencia, paredes que han sido testigos de discusiones, de llantos desconsolados y de llamadas a amigas y madres a las que contarles que su historia de amor llegaba a tal fin.

Dice Ana Conda que por ese mismo motivo es por lo que ella siempre ha vivido de alquiler. Incluso estando en pareja.  En ese caso, me dice, cuando el amor se va por la ventana tan solo hay que decidir quién se queda con el piso y a veces, ninguna de las partes quiere continuar en esas paredes y simplemente se  alquila otro.  Hay algo de cruel en la compra de un piso que se pone en venta por la urgencia de un divorcio. Es como materializar un sentimiento. Dicen que el amor no se compra, sin embargo un divorcio da ventas.

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M
<br /> muy bueno!!!me encantó el retrato<br /> <br /> <br />
E
<br /> <br /> Muchas gracias<br /> <br /> <br /> <br />