Una buena copia

Publicado en por elincomodador

Mantengo la idea de que las copias son como asesinos a sueldos. Alguien les paga para que acaben con la existencia de un tercero. Las copias a veces en su afán de ser excelentes sicarios y ganar más clientes, llegan a perfeccionar de tal modo su técnica que es difícil lograr una diferencia con la víctima a la que tienen que aniquilar. Vamos, que en uno de esos juegos de buscar las siete diferencias , a veces es imposible detectar ni una sola.

Es lo que ocurre con la jequesa de Qatar, porque mantengo la teoría nada descabellada de que la jequesa es una copia, una buena copia, mejor incluso que la original. Ya anuncié en mi primer artículo de este blog que en realidad de quien me gustaría hablar es del estilista de la jequesa, incluso de la persona o personas que doblan sus turbantes y ordenan por colores cada par de zapatos con su caftán.

Pero no quiero perder el hilo argumental y sí seguir con lo de la copia. La jequesa, que acapara portadas de todo tipo de diarios y revistas en sus visitas oficiales, esa que logra que sus tacones sean ya por sí mismos un titular y que eclipsa cualquier cumbre internacional es una copia, es decir, es como una sicaria, pero ésta sí que es de las buenas.

La jequesa de Qatar es una prolongación de lo que en su día para millones de espectadores en el mundo representó la maravillosa Alexis Carrington, sí la mala de Dinastía que tan bien interpretaba Joan Collins. La Carrington ha servido de inspiración para un nuevo modelo de rica, de amante de la moda, de mujer fatal. Me imagino el día en que la jequesa decidió ser ella la que protagonizara todas las noticias sobre Qatar, me imagino a esa mujer fumando en boquilla y maquinando para ver cómo podía lograrlo. Está claro que ese día sólo pudo visualizar una cosa, a Alexis Carrington tumbada sobre un sofá, con una copa de champán en una mano y con un cigarrillo en la otra mientras calzaba unos zapatos a juego con su turbante y su vestido de seda.

Alexis Carrington es la verdadera creadora de la de la jequesa, la que moldeó cada uno de sus movimientos. Y es que no hay nada más adorable que tener como referencia  a la mala de las series por excelencia, a la mala que todos adoraban básicamente, porque vestía mejor que la buena. 

La jequesa corrobora esa teoría de que las copias a veces mejoran, a veces incluso perfeccionan tanto su técnica que se convierten en otro producto al que otros quieren imitar. De hecho, en algún lugar del mundo hay en estos momentos una mente que trata de copiar a la jequesa y hacerla desaparecer, pero me temo que sus turbantes tienen derechos de autor. Nadie dijo que ser un buen sicario fuera fácil. 

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A
<br /> buenisimo.... y a veces los sicarios pertenecen a la misma clase social,¿que me dices de los "intentos" de similitud entre nuestra Leticia y Rania?<br /> <br /> <br />
J
<br /> Je,je. Me ha encantado Isaac, comparto absolutamente lo de Alexis y cierto es que a veces se difuminan el original y la copia. Besos<br /> <br /> <br />
P
<br /> Lo que la sicaria de qatar debería imitar de su vîctima es la forma que esta tenía de colarse en nuestras vidas, en capítulos y con banda sonora. Desde aquí me gustaría reivindicarlo: UNA SERIE<br /> TEVISIVA SOBRE LA JEQUESA, o al menos un "hormigas blancas" en trece entregas.<br /> <br /> <br />