Al Papa no lo quieren
Ayer mientras hablaba por teléfono con mi amiga Ana Conda tuve la sensación de que estábamos en dos conversaciones distintas, como si hubiese un cruce de líneas y de repente me hubiese quedado hablando con un desconocido y en otro idioma, vamos, que no entendía nada de lo que me dijo.
Y todo empezó por la dichosa visita que el Papa tiene previsto realizar a nuestro país a mediados de agosto. Ana Conda estaba indignada, enfadada y trató de justificar uno a uno toda una serie de motivos por los que el Papa no debería ni pisar suelo español. "Creo que te pasas", le dije cuando aún era consciente de la conversación.
Sinceramente estoy un poco harto de la gente que se queja más que nada por el simple hecho de joder. Si el viaje de este señor lo pagan empresas privadas, si hay gente que será feliz por unos minutos al ver pasar al papa móvil y si miles de personas se irán a la cama ese día con una sonrisa, ¿qué hay de malo?
El Estado español es aconfesional sí, pero la mayor parte de la población es católica nos guste o no. España ese país en donde hay listas de espera para casarse por la Iglesia, ese país de costumbres en donde la Primera comunión se ha convertido en una especie de puesta de largo, ahora resulta que se molesta por la visita del que se supone es el representante de Dios en la Tierra.
La verdad que rarito es que el representante de Dios lleve tantas joyas encima y que diga que usar condón es malo, y sí también es cierto que nuestro gobierno correrá con todos los gastos en seguridad ( mírenlo por el lado positivo , la cantidad de agentes de las fuerzas y seguridad del Estado que cobrarán por gracia divina unas horas extras) pero qué importa.
Hay demasiadas cosas en las que pensar como para criticar la visita de un señor con el que se supone no compartes ideas. ahora si de lo que se trata es de criticar las ideas del señor que nos visita, entonces me callo. Porque en realidad lo que molesta no es que el Papa venga a España sino las ideas antiguas que representa.
Señores indignadoscon esta visita, cambien el discurso y critiquen todos los días del año al Papa y no sólo cuando venga a su país. Y como ejemplo de lo incongruente de los discursos de quienes han convocado manifestaciones para protestar por la visita del señor en cuestión, me quedo con la última frase que recuerdo de Ana Conda anoche al teléfono, " pues yo creo que estaré esos días en Madrid, igual me doy un salto por eso de ver el papa móvil en vivo". Sólo pude rezar por ella.